Cargaste cuarenta productos y a los diez días apareció el cartel
La escena se repite. Encontrás un software que dice GRATIS, te das de alta un martes a la tarde y cargás la carta entera: cuarenta productos, con precios, fotos y las variaciones de la milanesa. Dos horas y media. Después imprimís los códigos, los pegás en las mesas y le explicás a los mozos cómo se usa. A los diez días aparece el cartel: llegaste al límite del plan libre, o la prueba se vence el viernes, o los reportes están en otro plan.
Casi nunca es una mentira. Es que la palabra gratis, en este rubro, tapa seis modelos de negocio distintos. Mantener un sistema cuesta plata todos los meses y nadie lo regala. La pregunta útil no es si es gratis, sino quién paga, cuánto y cuándo me toca a mí.
Los seis gratis que vas a encontrar
Antes de comparar dos sistemas, conviene saber cuál te tocó. Son todos legítimos: cambia cuándo aparece la factura y de qué tamaño.
| Cómo se presenta | Qué pasa en realidad | La pregunta que lo destapa |
|---|---|---|
| Probalo gratis 30 días | Prueba con fecha de vencimiento. El día 31 hay una cuota mensual. | ¿Cuánto sale el mes 2, en pesos? |
| Plan gratis para siempre | Hay un techo: tantas mesas, tantos pedidos, un solo usuario. Alcanza hasta que el local empieza a andar. | ¿Cuál es el techo, en número, y qué pasa si lo paso? |
| Gratis, pero recortado | El plan libre existe, pero no trae lo que usás todos los días: cierre de caja, reportes, más de un mozo. | ¿Qué queda del otro lado del muro? |
| Gratis, cobramos comisión | No hay cuota, hay un porcentaje por operación. Barato si vendés poco, no tanto si vendés mucho. | ¿Sobre qué se calcula, quién lo paga y cuándo nace? |
| El alta es gratis | El programa no cuesta, pero hay una impresora, una tablet, una instalación, una capacitación. | ¿Qué tengo que comprar aparte para que funcione? |
| No te cobran por ningún lado | El software no te cobra nunca. Se monetiza otra cosa: publicidad, el lugar que ocupás en un listado o los datos de tus clientes. | ¿Qué dicen los términos sobre mis datos? |
El sexto es el más silencioso, porque es el único que no aparece en ninguna factura. Si no te cobran nada por ningún lado, la respuesta está en los términos y condiciones, en la parte que habla de los datos.
Las siete preguntas antes de cargar la carta
Ninguna es técnica. Se mandan por WhatsApp y la respuesta se entiende sin saber nada de sistemas. Si alguna queda sin contestar, esa es la que hay que insistir.
- ¿Quién paga? Si no pagás vos, alguien está pagando. Cuota, comisión, publicidad o datos.
- ¿Cuándo empieza a costarme? Una fecha o un número. Si contestan que depende del uso, pedí el número exacto del uso.
- ¿Puede subir, y cómo? ¿Me avisan con cuánto tiempo? ¿Alcanza con que yo siga usándolo para que se dé por aceptado, o tengo que decir que sí?
- ¿Hay permanencia? Plazo mínimo, penalidad por irme antes. Sí o no.
- ¿Qué pasa si un mes no pago? ¿Se apaga entero un sábado a las nueve de la noche? ¿Avisan antes, y cuánto antes?
- ¿Me llevo mis cosas? La carta, el historial de ventas, los clientes. Con qué botón, en qué formato y en cuánto tiempo.
- ¿Está en el contrato o solo en la publicidad? Cuando dicen cosas distintas, manda el contrato.
La última se contesta sola: abrí los términos y condiciones y usá el buscador del navegador con tres palabras. Comisión. Precio. Baja.
La trampa que casi nadie mira: lo que cuesta bajarse
El precio de un software no es lo que pagás por mes. Es lo que pagás por mes más lo que te cuesta irte, y ese segundo número no aparece en ninguna página de precios.
Pensalo en horas. Cargar cuarenta productos con precios, fotos y variaciones. Imprimir y pegar los códigos de todas las mesas. Enseñarle a cinco mozos, y a los dos que entran en marzo. Y un año de historial de ventas. Un sistema que sabe que irte es caro no necesita ponerte permanencia por contrato: te la pone el trabajo que ya hiciste.
Por eso, antes de cargar el primer producto, mirá dos cosas: con qué botón exacto bajás tu carta y tu historial a una planilla, y si darte de baja es apretar algo o mandar un mail y esperar. Pedí que te muestren el botón, no que te lo cuenten.
Cómo funciona el asunto en FEKA
FEKA es el cuarto caso de la tabla: no hay cuota, hay comisión. Va con las mismas siete preguntas.
No hay abono mensual, ni cuota fija, ni costo de alta. El contrato dice, textual, que la Comisión es la única contraprestación por el uso de la Plataforma —o sea: lo único que se cobra por usar el sistema—, y adentro del panel no existe ningún campo de plan ni de suscripción. No es que el plan pago está escondido: no hay ninguno esperando.
La comisión funciona al revés de lo que uno espera: no se te descuenta, se le suma al precio que cargaste.
- Cargás tu precio El contrato lo llama Precio del Comercio. Es lo que querés recibir por ese plato.
- El sistema le suma la comisión y redondea para arriba Al próximo múltiplo de diez pesos. La diferencia del redondeo queda de tu lado, no del de FEKA.
- Ese es el Precio Final El número que ve y paga el comensal. Lo mirás producto por producto antes de publicar nada.
La comisión se traslada al Precio Final y la soporta el cliente final, aunque el contrato aclara que frente a FEKA el obligado al pago sigue siendo el comercio: cuando cobrás por fuera de Mercado Pago conectado, se acumula igual como Fondos a Restituir. Por eso acá no vas a leer que no pagás nada; la cuenta completa está en cuánto te queda de un pedido.
- Nace solo cuando el pedido se marca como cobrado. Uno cargado y nunca cobrado no genera nada. Las propinas quedan fuera de la base.
- No hay permanencia ni penalidad, escrito con esas palabras. La baja se pide por dos caminos que valen igual y tienen la misma fecha cierta: desde Ajustes → Personalización, con el enlace Dar de baja mi cuenta, o por correo a feka@skyeleven.com.ar. La comisión deja de correr el día que la pedís, no el día que FEKA la ejecuta.
- Para subirla hacen falta treinta días corridos de aviso escrito y que la aceptes en una pantalla del panel. Tu silencio no cuenta: mientras no aceptes, sigue rigiendo la anterior. Conviene saber que esa pantalla es obligatoria para entrar al panel, así que si dentro del plazo preferís irte en vez de aceptar, el camino es el correo.
- Te llevás tus pedidos desde el panel: el día que estás mirando, con el botón Exportar el día de la pantalla de Pedidos; el historial completo, con el botón Exportar a Excel de adentro del Historial. Son dos botones distintos y bajan cosas distintas. La carta también se baja, con el botón Bajar mi carta en Excel del menú de la carta (el archivo sale con el formato pensado para Fudo POS). Y además el contrato obliga a FEKA a entregarte una copia de tu catálogo, tu historial y tus reportes a pedido escrito, sin cargo, dentro de los diez días hábiles.
- No hay exclusividad. Seguir vendiendo por mostrador, teléfono o apps de terceros no es incumplimiento.
El porcentaje no está en esta página: cada comercio tiene el suyo, y el que manda es el de tu panel, en Ajustes → Comisiones (el contrato la nombra Mi Cuenta → Comisiones: es la misma pantalla). Cómo se arma la carta y cómo se ponen los códigos en las mesas está en la carta QR.
Y lo que no es gratis, dicho derecho
- La comisión se acumula si cobrás por fuera. Si vinculaste tu cuenta de Mercado Pago con el botón de autorización del panel, la comisión se separa dentro del mismo pago y tu plata nunca pasa por una cuenta de FEKA. Si la vinculaste pegando una credencial a mano, esa separación no funciona y la comisión se acumula igual: son dos caminos distintos y el contrato los distingue. Y si cobrás en efectivo, por transferencia o con la maquinita, también se acumula. Es la tarjeta Fondos a Restituir: el período cierra los lunes y tenés siete días corridos para restituir.
- Si ese saldo queda impago, la cuenta puede pasar a modo solo lectura. No de un día para el otro ni por deber monedas: hay aviso por mail con no menos de cinco días corridos, catorce días corridos de mora y un umbral mínimo —hoy, cinco mil pesos o una semana de tu comisión promedio, el que sea mayor—. En ese estado el local deja de cargar pedidos nuevos por cualquier vía: no los toma la carta QR, ni el mozo, ni vos desde el mostrador. Lo ya iniciado se termina y el acceso de los mozos no se toca. Mientras dura, el panel sigue abierto para consultar: seguís viendo tu catálogo, tu historial, tus reportes y el cierre de caja, con un aviso arriba del importe a regularizar; lo único que se apaga es cargar operaciones nuevas. Y a pedido escrito FEKA te entrega igual una copia de todo eso dentro de los cinco días hábiles, sin cargo. Cancelado el saldo se reactiva sola, sin costo de rehabilitación.
- Y hay un candado más duro que ese. El sistema tiene además una suspensión manual que tapa el panel entero con un cartel hasta restituir los fondos. El contrato regula el modo solo lectura con su aviso y su umbral, pero no describe esta suspensión: es una diferencia entre el papel y el sistema que preferimos que sepas antes y no después.
- Las entradas a eventos se cobran distinto. Además del porcentaje, hay un cargo fijo por entrada vendida. El valor y la modalidad que rigen para tu comercio figuran en tu panel, en Ajustes → Comisiones.
- FEKA no te trae clientes. No hay una app donde alguien busque milanesas cerca y aparezca tu local. El link de tu carta lo repartís vos: no cuesta plata, cuesta trabajo.
- Nadie te puede prometer gratis para siempre, nosotros tampoco. El contrato permite cambiar la comisión con el procedimiento de arriba y aclara que las bonificaciones son temporarias y revocables. Lo exigible es el procedimiento.
Si estás comparando contra un sistema con abono mensual, las dos cuentas al lado están en FEKA comparado con Fudo.
Preguntas frecuentes
¿Existe un sistema de gestión para restaurantes que sea realmente gratis?
Gratis para vos, sí. Gratis del todo, no: mantenerlo cuesta plata todos los meses y alguien la pone. Puede salir de una cuota, de una comisión por operación, de publicidad, de un listado pago o de tus datos. Lo que sirve es saber cuál te tocó, porque cada modelo te aprieta en un momento distinto.
¿Me sirve un software gratis si recién abro?
Para arrancar, casi siempre sí: el volumen es bajo y cualquiera de los seis modelos te sale poco o nada. El problema aparece después, cuando el local empieza a andar, porque es justo ahí donde el plan libre toca su techo y donde una comisión empieza a pesar. Hacé la cuenta con el volumen que esperás tener dentro de un año, no con el de la primera semana, y sumale lo que te costaría mudarte si esa cuenta no cierra.
¿Cuánto sale FEKA por mes?
No hay un por mes. No hay abono, ni cuota fija, ni costo de alta: el contrato dice que la comisión es lo único que se cobra por usar el sistema, y no hay ningún plan pago esperando. Esa comisión no se te descuenta: se le suma al precio que cargaste y la paga el comensal dentro del Precio Final. Ahora bien, frente a FEKA el obligado al pago sigue siendo el comercio, así que cuando cobrás por fuera de Mercado Pago conectado se acumula como Fondos a Restituir. Tu porcentaje está en tu panel, en Ajustes → Comisiones.
¿Hay período de prueba y después me empiezan a cobrar?
No, porque no hay ninguna cuota esperando. El modelo no funciona por prueba que se vence: la comisión trabaja igual desde el primer pedido cobrado y desde el número mil.
¿Me pueden subir el precio cuando quieran?
No de un día para el otro ni por decisión unilateral. Hacen falta dos cosas juntas: treinta días corridos de preaviso escrito y una aceptación expresa tuya en una pantalla del panel. El silencio no vale, y seguir usando el sistema tampoco vale como aceptación de un cambio económico. Mientras no aceptes rige la comisión anterior. Un detalle práctico: esa pantalla de aceptación es obligatoria para entrar al panel, así que si dentro del plazo preferís irte en vez de aceptar, el camino es el correo a feka@skyeleven.com.ar. El contrato te deja rescindir dentro de ese plazo sin penalidad, pagando solo la comisión que ya se generó hasta ese día.
¿Qué pasa si me quiero ir? ¿Pierdo la carta y el historial?
No hay plazo mínimo de permanencia ni penalidad por baja anticipada. La baja se pide por dos caminos que valen igual: desde Ajustes → Personalización, con el enlace Dar de baja mi cuenta, o por correo a feka@skyeleven.com.ar. Ese enlace no borra nada: deja constancia con fecha y hora.
Los pedidos los bajás a Excel desde el panel mientras la cuenta esté activa: el día que estás mirando, desde Pedidos; el historial completo, desde el botón Exportar a Excel de adentro del Historial. La carta también se baja, con el botón Bajar mi carta en Excel del menú de la carta (el archivo sale con el formato pensado para Fudo POS). Y siempre te queda la vía escrita: el contrato obliga a FEKA a entregarte una copia de tu catálogo, tu historial y tus reportes, sin cargo, dentro de los diez días hábiles. Y después de la baja tenés treinta días corridos de acceso de lectura.
Si no me cobran cuota, ¿qué hacen con mis datos?
El contrato dice que FEKA no entrena modelos de inteligencia artificial con los datos de tu comercio, no deja que un tercero lo haga y no comercializa datos identificables ni tuyos ni de tus clientes. La lista de usos permitidos de los datos agregados y disociados es cerrada y son tres: mejorar y mantener el servicio, analizar el producto y su uso, y comunicar cifras agregadas del conjunto de los clientes. Sobre el proveedor externo de inteligencia artificial, el contrato obliga a FEKA a contratarlo bajo condiciones que excluyan el entrenamiento y a acreditarlo por escrito a tu pedido: esa acreditación es un compromiso con fecha que todavía está pendiente, y mientras tanto podés no usar el módulo.
Dos excepciones publicadas. Si te diste de alta con el código de un socio referidor, a ese programa se le transmiten los datos de la cuenta, los importes de comisión y la facturación bruta alcanzada por ese cobro —nunca el detalle de los pedidos, ni datos de tus comensales o de tu personal—, y podés pedir la desvinculación del socio escribiendo a feka@skyeleven.com.ar. Y si usás el módulo de análisis con inteligencia artificial, ese módulo manda a un proveedor externo datos agregados de ventas, productos, horarios, mesas y personal, el perfil de cada cliente bajo un código interno, no su nombre real, y de cada llamado al mozo solo la mesa, la fecha y la hora. Lo que escriben los comensales —las notas del pedido o el mensaje al llamar al mozo— no se manda. La única forma de no mandar nada es no usarlo.
Probalo con una mesa antes que con el salón entero
Cuando das de alta el comercio, el sistema te deja armado un salón, una mesa, una categoría y un producto, con el cobro en efectivo prendido. Escaneás el código de esa mesa, hacés un pedido de prueba y ves la mecánica completa sin tocar tu operación.
Usalo gratis El pedido de demostración lo marca el servidor y no genera comisión ni deuda.